Para esta entrada de nuestro blog OPEduca, queremos traerte información acerca de este hermoso colibrí, que podrás apreciar en nuestro segundo capítulo de nuestra colección Farallones: un homenaje a la cordillera. Quédate con nosotros y descubre la belleza inesperada de esta hermosa ave.
En los bosques húmedos de Colombia, donde la neblina abraza las montañas y las flores sostienen la vida, habita un colibrí que rompe con lo que solemos imaginar de estas aves: el colibrí chillón pardo (Colibri delphinae). A diferencia de otros colibríes asociados con delicadeza y silencio, esta especie destaca por su canto estridente, agudo y persistente, que le da su nombre común y lo convierte en uno de los más llamativos —no por su color, sino por su sonido. Perteneciente a la familia Trochilidae, este colibrí es una especie ampliamente distribuida en América tropical y juega un papel clave en la dinámica ecológica de los bosques andinos como polinizador y controlador de diminutos insectos. Su presencia indica ecosistemas con buena disponibilidad de flores y estructura vegetal compleja.
Características morfológicas y de comportamiento
El colibrí chillón pardo es un colibrí de tamaño mediano, con una longitud aproximada de 11–12 cm y un peso entre 5,5 y 7 g. Es necesario recalcar que su apariencia es más discreta que la de otros colibríes, predominando tonos apagados que le facilitan camuflarse en el entorno.
Su plumaje tiene matices grisáceos en el vientre, y es predominantemente de color marrón oscuro; a su vez, presenta una mancha azul violeta iridiscente detrás del ojo, con una garganta verde brillante. Cuenta con un pico corto, recto y robusto, adaptado para flores pequeñas.
El dimorfismo sexual es poco marcado; los machos y las hembras son muy similares, aunque las hembras suelen presentar colores ligeramente menos intensos en las zonas iridiscentes.

@objetospoeticos
Comportamiento del Chillón pardo
El colibrí chillón pardo (Colibri delphinae) es especialmente conocido por su comportamiento vocal. A diferencia de otras especies, se posa en ramas altas y puede cantar durante largos periodos, emitiendo sonidos repetitivos, agudos y penetrantes que no parecen propios de un colibrí. Puede observarse solo, en parejas o en pequeños grupos; los machos pueden reunirse en zonas donde cantan para atraer hembras, y presentan un comportamiento altamente agresivo, especialmente en fuentes de alimento, donde defienden recursos frente a otros colibríes.
Este hermoso colibrí presenta una variedad de vocalizaciones que cumplen funciones sociales y territoriales. Emite chirridos rápidos y agudos para mantener contacto entre individuos, así como silbatos claros y melodiosos usados durante el cortejo o en la defensa del territorio. También produce traqueteos o zumbidos con intención agresiva durante disputas, y chasquidos cortos que transmiten distintos mensajes según el contexto. El zumbido de sus alas durante el vuelo complementa su comunicación, especialmente en encuentros competitivos o de advertencia.
Alimentación
El colibrí chillón pardo tiene una dieta nectarívora-insectívora, típica de los colibríes, pero con particularidades ecológicas significativas. En este sentido, su dieta principal se compone del néctar de flores pequeñas de árboles, arbustos y epífitas; al igual que de insectos pequeños, capturados en vuelo, que aportan proteínas esenciales.
Este comportamiento lo convierte en un polinizador clave en ecosistemas andinos y en un regulador de insectos, contribuyendo al equilibrio ecológico. Además, se alimenta tanto en el dosel como en niveles más bajos del bosque, incluyendo bordes y claros, lo que le permite adaptarse a ambientes intervenidos como cafetales o vegetación secundaria.
Ubicación en Colombia
El colibrí chillón pardo tiene una amplia distribución en América, desde Centroamérica hasta el norte de Brasil, pero en Colombia su presencia es especialmente relevante en regiones andinas, por ello es posible verlo en la Sierra Nevada de Santa Marta, en las cordilleras occidental, central y oriental del país, por lo que, en el Valle del Cauca, Chocó, Cundinamarca, Boyacá, y Santander son algunos de los departamentos en los que es posible disfrutar de su belleza.
Es importante tener en cuenta que al Chillón Pardo es posible ubicarlo en bosques húmedos tropicales y subtropicales, en bosques de niebla, cafetales, bordes de bosques y áreas abiertas con cobertura arbórea dispersa, generalmente entre los 400 y 1.600 m s.n.m.

Ubicación en Colombia
Estado de conservación y clasificación UICN
Si bien la amplia distribución y capacidad de adaptarse a hábitats modificados del Colibrí Chillón Pardo le han permitido mantener poblaciones relativamente estables, es necesario adelantar campañas de sensibilización y de conservación de su especie, pues hay factores que amenazan su subsistencia, como:
- La deforestación de bosques andinos para destinarlos a la agricultura, la ganadería o la expansión urbana, lo que reduce la disponibilidad de flores y sitios para la anidación.
- La fragmentación de los bosques, limitando los recursos disponibles y afectando la conectividad ecológica.
- El cambio climático, debido a que entre otros factores, altera la disponibilidad de flores, los patrones de floración de las mismas, y la distribución altitudinal de la especie.
Un colibrí que se escucha antes de verse
Para concluir, el colibrí chillón pardo es un recordatorio de que la biodiversidad no siempre se expresa en colores brillantes. Su valor ecológico está en su voz potente, su rol como polinizador y su capacidad de adaptación.
En los bosques andinos de Colombia, donde cada especie cumple una función esencial, este colibrí representa una conexión entre el sonido, la flor y la vida. Escucharlo es, muchas veces, la primera señal de que el bosque aún respira, y debemos procurar conservar este ecosistema para seguir disfrutando la presente de este y muchos otros colibríes y aves que embellecen a nuestro ehermos paías, Colombia.
